close
Perú

Explorando las islas de Uros, Amantaní y Taquilé

No puedes visitar Puno sin dejar de pasar uno o dos días en las tradicionales islas del Lago Titicaca, el lago navegable más alto del mundo. Se puede llegar a las islas de dos maneras; en un tour organizado en el que te pasan a recoger a tu hostal e incluye todas las entradas, la comida y el hospedaje (2 días cuesta aproximadamente 100 soles). La otra forma es llegar a las 7.30 de la mañana al puerto de Puno e ir directamente a la caseta que dice Amantaní, ahí son las personas que viven en la isla las que te llevan y organizan la visita, creo que es la mejor manera porque así el dinero llega directamente a la familia que te hospeda.

La verdad es que el tour está súper bien organizado, no sólo incluye la estadía y las comidas en Amantaní, también una visita a las islas de Uros y a la isla de Taquilé.

Salimos justo a las 8.30 de la mañana, en el barco iban 2 suecas, 2 rumanos, una canadiense y 6 estadounidenses muy simpáticas y platicadoras, como yo era la única que hablaba español las explicaciones se hacían en inglés, si, los guías son bilingües y han tomado cursos de turismo para tener una mejor interacción con los turistas.

Después de una hora navegando en el lago pudimos ver las islas de Uros. Las islas flotantes son construidas artificialmente por sus pobladores, los descendientes de los uros.

Los Uros o Urus son una Etnia anterior a los Incas y se dice que habitaron el interior del lago refugiados en sus embarcaciones de totora para escapar de las guerras étnicas. Con el tiempo, para permacer juntos  fueron uniendo los botes y luego comenzaron a crear las islas poder bajar y para tener un espacio seguro dónde vivir. Las islas flotantes de los Uros son algo único en el mundo.

En la isla que visitamos viven 5 familias, nos explicaron como construyen la isla usando la totora, un junco que crece en el lago, y que no sólo sirve para construir las islas, también es un alimento muy saludable y delicioso (aunque a mi me pareció que no tenía mucho sabor). Al terminar las explicaciones, la jefa de la familia #girlpower, nos invitó a pasar a su casa y ahí ya que estábamos calientitos y sentados nos empezó a mostrar las artesanías que fabrican para sostener a sus familias, la verdad es que estaban mucho más caras que en el mercado pero te hacen sentir un poco mal para que les compres algo.

Al terminar las explicaciones y las compras “te invitan” a dar un paseo en uno de los barcos de totora pero hay que pagar 10 soles, así que las suecas y yo nos quedamos esperando en la isla mientras los demás daban el paseo.

Al terminar el paseo seguimos nuestro camino hacia la isla de Amantaní, ese día especialmente hacia mucho frío y mucho viento, así que había olas, ¡si! ¡olas gigantescas en el lago! así que tardamos una hora mas de lo normal en llegar y varios nos mareamos mucho en el camino =(.

¡Llegamos a la isla de Amantaní!

En cuanto llegamos vimos a las familias con las que nos íbamos a quedar, dividieron al grupo y a mi te toco compartir familia con las 2 suecas.

La vista desde mi cuarto

La verdad es que si me sorprendió la casa de la familia en la que nos quedamos, tenía 3 cuartos súper limpios y amplios y la comida estaba muy rica. Nos contaron que les gusta recibir a los turistas porque es el único ingreso de dinero que tienen, viven de lo que producen en la isla y  de lo que pescan.

Después de comer nos reunimos con el resto del grupo para subir al punto mas alto de la isla, la cima de Pachamama, el camino no es difícil a pesar de que la altura complica un poco las cosas (4,000 m sobre el nivel del mar) lo peor para mi fue el horrible viento helado que hace, lleven guantes y chamarras y gorros y todo lo que puedan para taparse porque de verdad yo moría de congelación.

Subiendo
Ya casi…
Un poco mas…
¡Lo logramos!
Descansando con esta vista

Regresamos a las 7 de la noche, cenamos y a la camita. No sin antes admirar el cielo estrellado más bonito que he visto en mi vida, no tengo fotos porque mi cámara es medio chafita y sale todo muy oscuro.

Día 2

Al siguiente dia nos despertamos a las 7 de la mañana y después de desayunar salimos rumbo a la isla de Taquilé.

¡Allá vamos!

Llegando a la isla caminos unos 40 minutos para llegar al pueblo y ver las artesanías que se producen ahí.

Taquilé es un excelente lugar para comprar textiles, estos son considerados como los de mejor calidad en todo Perú y han sido proclamados como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Los precios pueden llegara a ser un poco más altos que en Puno, pero comprarlos aquí es apoyar directamente a los artesanos.

Para terminar nuestro paseo fuimos a comer y empezamos el regreso a la ciudad de Puno.

María José

The author María José

Durante 2 años pagué todas mis deudas y me puse a ahorrar dinero para poder viajar por Sudamérica.

Leave a Response