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Colombia

Sentimientos encontrados en Cartagena

Cartagena es una ciudad que tenía que visitar si o si en mi viaje por Colombia, la verdad es que fue una experiencia agridulce, si bien la Ciudad Amurallada es preciosa y vale la pena caminar pero fuera de ahí es un caos. No se si mis expectativas fueron demasiado altas por todos los blogs de viajes que leí y que amaban Cartagena pero no fue lo que esperaba.

Cartagena de Indias fue fundado el 1 de junio de 1533 por Pedro Heredia. Cartagena se volvió próspero debido a la exportación de oro, de esmeraldas y otras riquezas. Era también un puerto comercial para los buques que viajaban de Perú a Cuba y luego a España. Desafortunadamente, la ciudad fue reducida a cenizas en 1552. Heredia prohibió más tarde la construcción de los edificios de la ciudad con materiales otros que ladrillos, tejas, piedras y peñascos.

Llegué a Cartagena desde Mompox (7 horas, $45,000 pesos colombianos) justo al bajarme del camión sentí el calor y la humedad que no había sentido en ningún otro lado, nada mas caminar con las mochilas dentro de la estación y ya estaba sudando. Busqué el bus que te deja en Getsemaní por $1900 y me subí. El trayecto de la estación de buses al barrio mochilero es bastante largo, y no muy bonito que digamos, además no me sentía de lo mas segura del mundo así que no pude tomar ninguna foto.

Mi amigo Simon ya estaba en Cartagena, así que fui a encontrarme con él en el hostal Casa Eugenia, ($20,000 la noche en dormitorio compartido con ventilador), ni bien ni mal, un lugar sólo para dormir (ni siquiera tiene página de internet). Después de dejar mi mochila fuimos a comer y a decidir que veríamos mientras estuviéramos ahí.

En el barrio de Getsemaní hay muchos lugares para comer almuerzos baratos (una comida corrida $7,000 – $15,000) y ahí también se pueden encontrar los hostales a precios mucho más económicos que dentro de la Ciudad Amurallada.

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Al día siguiente fuimos a visitar el Castillo de San Felipe Barajas, la entrada para los extranjeros cuesta $25,000, ¡mas que una noche en el hostal! y eso no incluye una guía ni nada, si quieres audioguía son $15,000 mas y si quieres una visita guiada $10,000. Así que nos quedamos con Wikipedia para conocer un poco mas sin gastar dinero. El lugar vale bastante la pena, puedes pasar unas 2-3 horas caminando entre los túneles, tomando fotos y reposando del maldito calor que hace todo el tiempo.

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Mas tarde fuimos a la Ciudad Amurallada para visitar el Museo Histórico de Cartagena pero la verdad es que la entrada estaba muy cara ($19,000) y mejor nos pusimos a caminar por la Muralla.

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La diferencia de estar dentro de la Ciudad Amurallada y fuera es total, no puedes dejar de notarlo, dentro todo es perfecto, los balcones llenos de flores, los vendedores amables, las calles limpias, restaurantes carísimos y tiendas de diseñador. Fuera es caos, tráfico, humanidad, basura, imaginen como estar en Chalco pero a 40º; no es muy bonito.

El día siguiente me desperté a las 5.30 de la mañana para ir a tomar fotos, porque acá en Colombia a las 5 de la mañana ya esta el sol a todo lo que da y fue una muy buena idea porque las calles estaban semi vacías y puedes disfrutar casi todo mucho mejor.

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El fundador de Cartagena
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Los balcones <3
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Ese día estuve caminando por la ciudad y pues tal vez todavía no tengo el chip mochilero completamente activado porque la verdad es que me sentí un poco mal, pensé que si hubiera venido como “turista” me hubiera quedado en un hotel dentro de la muralla, hubiera comido en uno de esos restaurantes que se veían tan ricos y hubiera comprado varios vestidos que vi y que estaban rete bonitos pero no, tuve que quedarme con las ganas, el hubiera no existe. Aunque también creo que es una forma de ver la situación desde otro punto de vista, uno más cercano a la gente que trabaja y vive en Cartagena, que no ganan lo suficiente para disfrutar su propia ciudad y al mismo tiempo tienen que poner una buena cara para los turistas, es un poco extraño. Me gustó mucho Cartagena pero al mismo tiempo me hizo sentir muy incómoda.

Así que decidimos no quedarnos más días, con los 3 que estuvimos parece suficiente para conocer lo básico  , tal vez regrese en un futuro, tal vez no; pero por el momento decidimos partir.

En realidad no soy la única que no es muy fan de Cartagena, los chicos de Un poco de Sur escriben aquí su experiencia, y hablando con otros viajeros el sentimiento es muy parecido; de todas formas la Ciudad Amurallada es hermosa y tiene una historia que vale la pena conocer.

 

Tags : CartagenaColombiaviajes
María José

The author María José

Durante 2 años pagué todas mis deudas y me puse a ahorrar dinero para poder viajar por Sudamérica.

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