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Cuando empecé a planear los lugares que quería visitar en Colombia uno de los que más llamó mi atención fue el Camino Real de Barichara a Guane, por alguna razón pensaba que era una buena oportunidad para hacer un paseo de un día y conocer dos pueblitos bonitos.

Llegando al hostal en San Gil descubrí que ese camino era parte de una ruta de varios caminos que se unen hasta llegar al pueblo de Los Santos así que pensé que si ya iba a recorrer una parte de un camino por qué no recorrerlo todo. #lógicaMajo

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Geo Von Lengerke, un alemán que llegó a Colombia en 1852 huyendo de un lío de faldas fue el responsable de crear varios caminos para comercializar los productos (quina, cacao y tabaco) que se producían en esa región y llevarlos hasta Magdalena.

“contrató, construyó y obtuvo privilegio sobre los siguientes caminos: el de Zapatoca a Barrancabermeja, el que se llamó de Cañaverales, partiendo desde un punto intermedio entre Bucaramanga y Rionegro, hasta el puerto de Botijas sobre el río Lebrija, el de Girón a La Ceiba, el que partiendo del caserío de Lincoln o Aguadas en dirección al Tablazo unió el camino de Sogamoso, y, además un puente de alambres sobre este último río y el famoso, primero del país en su tiempo, que lleva todavía el nombre de Puente Lengerke, sobre el río Suárez”.

En ese tiempo los caminos eran utilizados para el comercio, ahora el departamento de Santander busca darlos a conocer para incentivar el turismo. Son rutas rodeadas por la naturaleza, en los tres días que caminamos no encontramos ningún otro viajero, si acaso campesinos y gente local que siempre nos saludaba con una sonrisa.

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Empezando el camino en Barichara

Día 1: Barichara – Guane – Villanueva

De San Gil tomamos un bus hasta Barichara (4,600 pesos colombianos), ahí compramos 6 litros de agua (2,000 pc), comimos un poco y buscamos el inicio del Camino Real en Google Maps.

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Compañerito de viaje
El camino esta lleno de flores
El camino esta lleno de flores

La verdad es que este camino fue mi favorito, tal vez porque todavía no estaba muerta cansancio y de sed pero es bastante fácil para caminar, no se necesita mucho esfuerzo y hay partes con mucha sombra, así que es muy agradable el paseo.

Geo Von Lengerke se valió de las huellas de los indígenas y lo fue construyendo piedra por piedra. No utilizó cemento ni otro tipo de pegamentos artificiales para hacerlo transitable en épocas de invierno y facilitar el flujo de productos entre las diferentes regiones.

 

En total caminamos aproximadamente 2 horas y descansamos unas 2 veces para tomar agua y contemplar el paisaje.

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Descanso para tomar agua y fotos
¡Llegamos a Guane!
¡Llegamos a Guane!

En Guane fue un poco más difícil encontrar el camino hacia Villanueva, alguien nos dijo que había que regresar a Barichara ¿? pero después de que Simon revisó su mapa decidimos seguir, la verdad es que si hubiera ido yo sola seguiría perdida en el cerro.

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Cuando salimos de Guane ya eran como las 4.30 pm, así que teníamos una hora y media para llegar porque  aquí oscurece a las 6.00 pm, así que no tomé todas las fotos que hubiera querido porque tenía que caminar un poco más rápido.

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Última foto antes del anochecer

Caminar fue mucho más cómodo porque ya no había sol y empezó a soplar un viento súper refrescante, a pesar de que el camino era casi todo en subida. Cuando oscureció la verdad es que yo empecé a temer un poco por mi vida porque si de por si cuando hay luz me tropiezo en todos lados ahora en pleno cerro en total oscuridad (porque ni siquiera nos alumbraba la luna) yo ya me veía en el fondo del barranco pero no contaba con la mega luz que tiene mi celular y pues eso la verdad fue una excelente ayuda, caminamos unas dos horas mas (o por lo menos eso sentí) y ¡por fin llegamos a Villanueva! No hay fotos de la llegada porque estaba muy cansada y lo único que quería era un baño y una cama.

Preguntamos en la tienda de la plaza por alojamientos y encontramos un hotel bastante decente, con Wi-Fi a sólo 25,000 pesos colombianos.

El segundo tramo lo caminamos en 3 horas aproximadamente.

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Qué bonito el pueblito de Villanueva

Día 2: Villanueva – Jordán

Para empezar el día fuimos a recargar energías al restaurante que nos recomendó el dueño del hotel pero la verdad es que el menú no fue muy rico que digamos, sopa de papa con leche y pan ¿? No es la mejor receta y no tiene el mejor sabor pero pues era lo que había, yo no la recomiendo y si nunca mas en mi vida tengo que comer esta sopa seré muy feliz.

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La peor sopa que he comido

Pusimos la ruta para llegar a Jordán en Google Maps y empezamos a caminar.

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Caminando hacia las nubes
Paisajes súper bonitos
Paisajes súper bonitos

La primera parte del camino es bastante fácil, no hay muchas subidas, no hay muchas bajadas, hay un sólo trayecto así que no hay forma lógica de perderse. Todo es tranquilo y feliz, el camino es utilizado principalmente por niños que van a la escuela y campesinos de la zona.

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Llegando a la cima del Cañón del Chicamocha

El único inconveniente que tuvimos fue al llegar a una granja, ahí pueden preguntar el camino correcto (si es que encuentran a alguien) y si no traten de atravesar la granja por donde están las cabras (ya se, doy las peores indicaciones del mundo). Si llevan celular pueden checar el camino usando Google Maps, deben llegar a un letrero como el de la foto.

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La única indicación que encontramos en el camino

Al llegar a la cima ya habíamos caminado por 4 horas, así que no volví a creer lo que decía google maps que me había dicho que íbamos a llegar en 3.5 horas y mucho menos cuando me di cuenta que ¡teníamos que bajar hasta el fondo del cañón! En ese momento pensé que tal vez este paseo no fue mi mejor idea pero la verdad es que era el cansancio hablando, los paisajes eran increíbles y valió la pena todo el esfuerzo y el agotamiento.

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Como de película

Así que empezamos el descenso, yo estaba muy pero muy pero muy pero muy cansada, así que bajaba lentamente pero Simon parecía cabra, brincando de aquí para allá y con mucha energía (tal vez es algo que tienen los suizos en las montañas).

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Bajando, bajando, bajando…

Y justo cuando iba a ponerme a llorar de cansancio, dolor y sufrimiento salió este hermoso arcoiris que tomé como señal para no acostarme en el piso y empezar a llorar en posición fetal.

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Somewhere over the rainbow….

De ahí en adelante el camino se vuelve plano y sólo son unos 3 kilómetros para llegar a Jordán.

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Caminamos desde allá arriba

El mayor problema fue al llegar a Jordán, es el lugar menos hospitalario del mundo, nunca vimos a nadie en el camino y por alguna extraña razón el único hospedaje decente del pueblo estaba lleno (¿cómo por qué?), así que pasamos la noche en un cuarto a medio construir que nos rentó una señora en 30 mil pesos colombianos (el cuarto no valía ese dinero). Además no hay restaurantes o cocinas ni nada parecido a un lugar donde puedas comer, así que terminamos cenando atún, sardinas, galletas y pan.

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La cena y la comida del día

Google Maps decía que tardabas 3.5 horas para llegar, en total caminamos unas 8 horas (¡maldito google maps!)

Día 3: Jordán – Los Santos

Despertamos temprano para salir lo más pronto posible de ese cuarto y desayunar algo decente pero obviamente no encontramos nada que comer, así que sólo nos surtimos de agua y empezamos el último tramo del camino.

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Foto desde la habitación del infierno

Jamás en mi vida había sudado tanto, de verdad, por todos lados, por lugares en los que no deberías de sudar; ni cuando practicaba bikram yoga, la humedad es fatal y hace que te canses mucho más rápido, aparte si tomamos en cuenta que en las últimas 24 horas solo habíamos comido atún y sardinas pues no ayudaba mucho.

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Humedad y calor

Llegamos a la cima después de 3 horas, fui muy feliz, de verdad. Totalmente feliz. Valió la pena el cansancio, el sudor, las moscas y el dolor de pies.

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¡Ya casi llegamos!

Creo que esta ruta requiere que tengas cierta condición física para completarla sin sufrir mucho, no hay muchos señalamientos pero si nosotros pudimos llegar pues no veo porque otras personas no lo logren. Los paisajes son alucinantes y vale totalmente la pena hacer todo el recorrido. El departamento de Santander esta haciendo un esfuerzo para devolver el antiguo esplendor de estos caminos que de verdad son hermosos y vale la pena recorrerlos en su totalidad.

 

Tags : CaminataCamino RealSantanderviajes
María José

The author María José

Durante 2 años pagué todas mis deudas y me puse a ahorrar dinero para poder viajar por Sudamérica.

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